De mi conexión con el ambiente – Diana Carrillo

2–3 minutos

Esta historia comienza en varios lugares y momentos que dieron origen a mi gusto por la naturaleza en la infancia. Siempre simpaticé con los animales, en especial con los perros. Me gustaba mucho verlos a los ojos, pues su mirada me transmitía mucho. Tuve varios amiguitos a mi cargo, desde tortugas, conejos, peces, perros y ahora gatos. 

De mi infancia también recuerdo los juegos en el jardín de mi abuelita, en especial, me gustaba jugar con unas flores con forma de bailarinas o haditas. Otro lugar con mucha naturaleza fue el pueblo de mis abuelitos en Michoacán. Ahí sí, podía ver muchas más cosas, campos verdes, los cielos azules con mucho viento, diferentes tipos de árboles, algunos ríos pequeños. A grandes rasgos sigue teniendo ese aspecto actualmente, pero cada vez son más las calles pavimentadas, los campos de cultivo y las construcciones. Aun así, siempre lo recordaré como un lugar para jugar y estar en familia. 

Hakan Dahlstrom de Stripe Lukas. Registrado bajo licencia de Creative Commons CC BY 2.0

Mi otro acercamiento a la naturaleza, más o menos en los mismos tiempos, fue a través de los libros de texto de la primaria de ciencias naturales. En mi mente quedó grabada la palabra ecología y desde entonces me gusto seguir leyendo sobre ese tema. 

Por un tiempo no sabía qué quería estudiar, lo único que sabía era que sería algo relacionado con la naturaleza. Tuve varios momentos clave para decidir mi carrera en la preparatoria, no recuerdo el orden, pero uno de ellos fue cuando en la biblioteca encontré un libro sobre la hipótesis Gaia. Esta hipótesis explica a la Tierra como un superorganismo que se regula para mantener la vida en él. Otro momento fue al abrir el libro de carreras que tenían en mi preparatoria. Siempre me había gustado la ciencia, pero no sabía cuál campo elegir y en ese libro se mencionaba una carrera nueva: Ciencias de la Tierra. Esta carrera englobaba varias ciencias, entonces ¡era justo la opción que buscaba! Y lo confirmé luego de asistir a un curso de verano científico donde también se habló de esta carrera. 

Estudiar algo con mucha ciencia fue difícil, pero me gustó mucho. Por un tiempo me interesé mucho en ecosistemas marinos y aunque los estudio a distancia en la maestría, me he dado cuenta de que también me gustaría ejercer mi profesión en la ciudad en otro tipo de proyectos. Sé que  trabajar con la naturaleza es “mi misión de vida”, ahora solo estoy explorando diferentes formas como la educación ambiental y también me gustaría  tener un huerto urbano aunque a veces sean más los deseos que el ¡tiempo!

Diana Carrillo, amante de la cultura y lo verde
Folio 527. Colectivo Páak'al. Proyecto: Galería Ambulante Teporingo. Especialidad: Patrimonio cultural, natural o mixto y memoria histórica. Secretaría de Cultura. Colectivos Culturales Comunitarios CDMX 2020
Esta historia fue compartida como parte del taller de «Estrategias Digitales para Amantes de la Cultura y lo Verde», coordinado por Páak’al con el apoyo de la Secretaría de Cultura

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