
Conducimos nuestros saberes
Pequeñas e ingenuos
Hacia la nada que nada nos decía
Fuimos un asesinato a la razón.
Una emboscada de policías
Entre fuego y molotovs
Que venían de una puerta
Por donde nadie sale
Un cuarto pequeño
Con una cama en el piso
Besabas mi espalda
Mientras el reflejo de una pantalla
Me decía
Lo mucho que quería suicidarse.
En mis manos tatuado
El tiempo pasa
Alejado y condicionado
El filósofo no se mete a bañar en el mismo río.
No te vuelvo a ver
Y preferiría no hacerlo
Ante y durante
Te pienso
Marian García
Estudiante con más dudas que vestidos, conocedora de cavar hoyos hasta el fondo para tomar impulso desde abajo.
Deja un comentario