Mayo: Sobre ruedas

3–5 minutos

Este mes,  y en el marco del día internacional de la mujer motociclista, para nuestra sección editorial decidimos hacer algo un poco diferente y dedicar este espacio a hablar de la carrera de uno de los miembros de la familia de Páak’al, Esther Pinzón. 

En esta familia contamos con miembros con intereses muy diversos y Esther es tal vez la más versátil de nosotras. Como fotógrafa, tatuadora y motociclista, ella ha traído a nuestro hogar una luz creativa con un color y calidez únicas. 

Cuando Esther se unió a Páak’al, yo tenía un horario laboral que no me permitía asistir a las reuniones de manera regular, sin embargo, a través de los recuentos proporcionados por mis compañeros, Esther se volvió para mí una figura casi mítica. Una mujer que además de dedicarse a plasmar los sueños de las personas en sus pieles, también recorría rutas increíblemente largas en el asiento de diversas motocicletas, me parecía alguien salida de una película de acción. 

Curiosamente, no fue sino hasta que el encierro a causa de la pandemia comenzó que tuve un verdadero acercamiento con Esther. A través de los talleres pude ver el amor por su arte, en las juntas tuve una ventanita a su sentido del humor y su buena disposición y sobre todo la entrega tan grande que tiene por cada uno de sus proyectos, al grado en el que me sorprende que las 24 horas del día sean suficientes para contener todo lo que esta querida paakalita hace día con día. 

Precisamente, esta sed por mantenerse en movimiento, sumada a su interés por las emociones fuertes y los vehículos de dos ruedas, con anterioridad ya rodaba en bici, llevaron a Esther al asiento de una motocicleta por primera vez allá por 2014. Y así, encontró un vehículo que le permitía entrar en comunión con sus sentimientos. 

Un par de años después su amigue Olimpia, quien ya llevaba varios años manejando motos, la vio manejando y después de comentar sobre el gran talento y pasión que Esther mostraba detrás del volante, se ofreció a ayudarle a conseguir los patrocinios necesarios para que participara en su primer rally, convirtiéndose así en la primera mujer en terminar este recorrido. 

Ese recorrido se convirtió en los primeros 300 km de un largo y fructífero trayecto en el circuito de rallies en nuestro país. Poco después Esther se lanzaría a hacer su primer rally de resistencia, 1420 km en 19 horas y media, siendo también la primera mujer mexicana en completar este circuito que partía de la CDMX a la ciudad de Matehuala, San Luis Potosí. 

El ánimo de Esther sin duda alguna ha jugado un papel esencial en su camino, ya que si bien en sus inicios nunca se topó con actitudes hostiles, sí se encontró con la incredulidad de algunos miembros de la comunidad, quienes al verla manejar cambiaron rápidamente sus impresiones iniciales. Y es que, Esther ha sido la primera mujer en recorrer y completar muchos de los circuitos más importantes del país, los que además ha hecho con tiempos impresionantes. Todos estos logros se deben, además de a sus increíbles habilidades, a su actitud optimista y audaz ante los retos. 

Las aventuras que ha emprendido en este vehículo de dos ruedas han estado llenas de adrenalina y felicidad, es claro para mí después de hablar con ella, que Esther ama profundamente manejar, incluso al recordar sus accidentes es imposible ignorar la manera en la que su rostro se ilumina al recontar los acontecimientos. 

(Hablando de accidentes, Esther quiere recordarles a todos que es importante rodar con el equipo de seguridad necesario, ya que puede ser lo que haga la diferencia entre la vida y la muerte.)

Como una persona aterrada por los vehículos motorizados, al observar todo los kilómetros que esta paakalita ha recorrido en los últimos 7 años, no puedo sino asombrarme de todo lo que ha logrado. Si bien no me veo sobre una moto en un futuro cercano, ver el camino de Esther me hace desear ser más valiente, más decidida y más apasionada en mis esfuerzos. 

La carrera sobre ruedas de esta increíble mujer, sin lugar a dudas ofrece un sinfín de anécdotas impresionantes, que lamentablemente no pueden ser contenidas en una sola entrada en este blog. Sin embargo, los invitamos a seguir de cerca las aventuras de nuestra querida Esther a través de sus redes sociales en: 

FB: Esther Pinzón

IG: @esther.pinzn

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